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Repensando con seis sombreros

Publicado 20 dic 2010

Siguiendo con la costumbre de releer libros de autores que han hecho su aporte al management global, en esta oportunidad  le tocó el turno a “Seis sombreros para pensar” de Edward de Bono. Es que últimamente  escucho muy asiduamente hablar de “ahora pienso con el sombrero xx”… y dar su propia versión de lo que ello significa. El tema es que no necesariamente siempre esa versión coincide con el criterio propuesto por de Bono. A partir de allí se me ocurrió bajar de mi biblioteca y releer aquel libro (Granica 1988)  que aún conservo autografiado por Edward, luego de la entrevista que le hiciera para la revista Management y Gestión. Espero que esta síntesis sirva para refrescar lo que muchos han leido tiempo atrás.

¿Es posible convertirse en un eficaz pensador?
El concepto de los “seis sombreros” permite superar la confusión originada al intentar jugar todos los roles del pensamiento a un mismo tiempo. Es que la primera dificultad con que se encuentra todo pensador, es querer realizar en forma conjunta las distintas acciones que exige el pensamiento. Los seis sombreros se constituyen entonces en una guía de acción para hacer una cosa por vez. Ayudan a separar la lógica de la emoción, la creatividad de la información, y así sucesivamente.

Cualquier pensador puede elegir qué sombrero decide adoptar en un momento determinado. Se pone ese sombrero y así representa el papel que lo define. Cuando el pensador cambia de sombrero, cambia de rol. Así se convierte en “un montón de pensadores diferentes” y  todos con la misma cabeza.

El pensamiento con el uso de los diferentes sombreros, se asemeja al trazado de mapas que se van armando con distintos colores hasta que se completa. Los distintos sombreros para pensar corresponden a los diferentes colores que se usan para imprimir los mapas: blanco, rojo, negro, amarillo, verde, y azul.

1.El Sombrero Blanco (pensamiento objetivo)
Edward da el color Blanco al sombrero que se ocupa de hechos objetivos y de cifras. Con él, el pensador se transforma en una especie de computadora que expone opiniones de manera objetiva, separando las posibles interpretaciones.

Con este sombrero se permite exponer hechos verificados como también hechos creídos. El sombrero blanco se ocupa de la información utilizable. Los hechos verificados, son los que son, mientras que la credibilidad varía desde “siempre verdadero” hasta “nunca verdadero”.  El propósito del pensamiento con el sombrero blanco, es ser práctico.

2.El Sombrero Rojo (pensamiento basado en las emociones)
Este es el que permite dar el punto de vista emocional. Es opuesto al sombrero blanco, al ofrecer un canal para expresar emociones, sentimientos y aspectos no racionales del pensar. Estos elementos afectan sigilosamente al pensamiento, y como es inútil que desaparezcan y dejen el campo libre al puro pensamiento, este sombrero los legitimiza.  Da espacio a que los sentimientos “se hagan visibles” permitiendo que el pensador diga: Así me siento respecto a este tema.  Así mismo autoriza a preguntar por los sentimientos de los demás. De este modo, los sentimientos y las emociones ya no necesitan entrometerse a cada instante.

El sombrero rojo cubre dos amplios tipos de pensamiento. En primer lugar, las emociones comunes, que van desde las fuertes tales como el miedo hasta las más sutiles como la sospecha. En segundo lugar, los juicios complejos, tales como los presentimientos, intuiciones, sensaciones, preferencias, sentimientos estéticos y otros no justificables de modo perceptible.

Con este sombrero no hace falta explicar lo que se siente. Y, según el autor, precisamente lo que más cuesta es resistir la tentación de justificar cada emoción expresada.

3.El Sombrero Negro (pensamiento de orientación negativa)
Con él se señala los aspectos negativos, los motivos por lo que algo no se puede hacer, lo que está mal, lo incorrecto, lo erróneo. Es también obligación del sombrero negro señalar los riesgos, peligros, déficits y problemas potenciales que podrían surgir en el futuro

Si bien este modo de pensar es negativo, no es emocional, sino lógico. Esto significa que con él se mira el lado oscuro de las cosas, pero dando siempre razones lógicas. De Bono previene sobre la cantidad de pensamientos de sombrero rojo que se disfrazan de sombrero negro.

El rol del sombrero negro es muy semejante al rol tradicional del abogado del diablo. El autor señala que la mayoría de los pensadores se sienten sumamente cómodos usando éste sombrero debido al énfasis occidental en la discusión y la crítica. También sugiere que  como es mucho más fácil ver los defectos de cualquier propuesta nueva que ver sus virtudes, conviene usar primero el sombrero amarillo (el del juicio positivo) y después el negro.

4.El Sombrero Amarillo  (pensamiento de orientación optimista)
Este es optimista y cubre la esperanza y el pensamiento positivo. La actitud del sombrero amarillo es exactamente opuesta a la del negro ocupándose de la evaluación positiva.

El pensamiento del sombrero amarillo es un recurso deliberado que el pensador elige adoptar. Esto significa que este pensamiento positivo no resulta una vez visto el mérito de una idea, sino que es anterior a esta acción.

Una afirmación positiva puede basarse en experiencias, informaciones disponibles, deducciones lógicas, presentimientos, tendencias, suposiciones y esperanzas. El pensador que se pone el sombrero amarillo debe hacer esfuerzos para explicar las razones de su pensamiento optimista, pero primero debe  señalar los posibles beneficios que se obtendrá por ello y después buscar justificarlo, en un intento de fortalecer la sugerencia optimista. El pensamiento con el sombrero amarillo se ocupa de la generación de propuestas, de su desarrollo y también de la evaluación positiva de las ideas. Considera el mejor de los casos y los máximos beneficios.

Señala de Bono que hay que tener cuidado de no confundir el pensamiento de sombrero amarillo (pensamiento optimista) con el de sombrero verde (aspecto creativo del pensamiento)tan es así que se puede ser excelente con pensamiento de sombrero amarillo pero jamás tener una idea nueva o creativa.

5.El Sombrero Verde (aspecto creativo del pensamiento)
Con el sombrero verde,  el pensamiento se ocupa específicamente de la  creatividad, de las ideas nuevas, de las nuevas formas de enfocar las cosas, en definitiva, del cambio. La creatividad, para de Bono, es algo más que optimismo o positivismo, para él el pensamiento de sombrero verde exige verdaderas ideas nuevas y más alternativas. Al escribir sobre el pensamiento de sombrero verde, de Bono utiliza la palabra creatividad en lugar de “pensamiento lateral”* (término por él acuñado) porque es la palabra de uso general. Sin embargo explica que el pensamiento lateral constituye una serie de actitudes utilizadas para generar conceptos y percepciones. Algunas de sus técnicas son el movimiento, la provocación y la operación provocativa.

El “movimiento” es una expresión activa. Con el movimiento se una idea para ver a dónde conduce. El punto clave es que se avanza con una idea, o a partir de ella, y se la utiliza como valor de movimiento.

La “provocación” es otra parte esencial del pensamiento lateral. La lógica de las provocaciones surge directamente de la lógica de los sistemas asimétricos de formación de pautas. Uno puede sentarse a esperar provocaciones o puede decidir producirlas.

La “operación provocativa” lo propone de Bono como indicador simbólico de que se está exponiendo una idea como provocación. La operación provocativa actúa como una bandera blanca de tregua. Si al expresar una idea se la señala como op (operación provocativa), ella no puede ser destruida a priori con el juicio del pensamiento de sombrero negro (pensamiento objetivo, lógico). Será un disparador de creatividad.

*El pensamiento lateral es una forma específica de organizar los procesos de pensamiento, que busca una solución mediante estrategias o algoritmos no ortodoxos, que normalmente serían ignorados por el pensamiento lógico.  En inglés lateral thinking es un método de pensamiento que puede ser empleado como una técnica para la resolución de problemas de manera creativa. El término fue acuñado por Edward de Bono, en su libro New Think: The Use of Lateral Thinking y publicado en 1967.

6.El Sombrero Azul (de control y ordenamiento de los procesos del penamiento)
Es símbolo de control, distancia, tranquilidad, autodominio. Por ello se ocupa de la organización del proceso del pensamiento y del uso de los otros cinco sombreros. Con él se deja de pensar en el tema, para ahondar en cuál será el tipo de pensamiento necesario para abordar los temas en cuestión.

Este sombrero es para el pensador como los es el director para los integrantes de la orquesta. Con el sombrero azul se ahonda en el plan de pensamiento detallando los pasos que deberán seguirse en ajustada secuencia. El pensamiento con sombrero azul indica qué sombrero usar y cuándo cambiarlo. También da un panorama global de lo que ha sucedido y se ha logrado, realizando la síntesis final.

Síntesis
La adopción de los diferentes sobreros para pensar es un modo de reforzar la intención de ser de un pensador. Dos son los principales beneficios que resultarán de ello. En primer lugar verás simplificado tu proceso de pensamiento tratando una cosa después de la otra.  En segundo término, lograrás una variación del pensamiento, dirigiendo tu atención a seis aspectos diferentes de un mismo asunto. Esto es lo que propone Edward de Bono en Seis sobreros para pensar, son nuevas formas para ordenar el pensamiento e intentar superar la confusión de abarcar todo en una sola vez.

Publicado por Francisco Lehmann
Categorías: Management,Recursos

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