¿Y qué hacemos ahora?
…pregunta la lectora Cintia Ottone. ¡Y tiene razón!
A principios de febrero, compartí con ustedes un video que a través del humor refleja situaciones que son muy comunes en las empresas y en la vida en general. Para aquellos que no lo vieron, lo pueden hacer clickeando aquí.
Recibí varios mails al respecto y también algunos comentarios a través de mi blog. El último fue justamente el de Cintia, el cual plantea la pregunta.
Volviendo de una reunión de trabajo en la ciudad de Salta, Argentina, aproveché el tiempo en el avión para intentar responderle, o más bien para continuar el debate al respecto. Creo que este tema da para mucho, por eso quise compartir el mensaje de Cintia e inmediatamente debajo mi respuesta. ¿Se animan a seguirla? Espero sus comentarios.
Cintia: “¿Y que hacemos ahora??? Que final! Es tan gráfico verlo de afuera pero la verdad es que a diario vemos y vivimos ésta situación… no sé si es comodidad, o que sólo nos limitamos a hacer nuestras tareas sin importarnos nada más (ni nadie mas), o es falta de compromiso… ¿Por qué actuamos así?… para pensar.”
Mi respuesta:
Hola Cintia… ¿y qué hacemos ahora? Es verdad lo que decís que es un tema de todos los días. Desde la señora que pasea el perrito que deja “sus desechos” en la vereda y que se arreglen los demás, a quienes dirigen empresas y organismos del estado -y que por su incompetencia y ansias de poder- no toman conciencia que van destrozando personas en su camino, y… los innumerables ejemplos que podemos dar cada uno, todos vivimos inmersos y ocupados “en lo nuestro”. El corto video en cuestión es una muestra concentrada de esta situación.
No digo que sea sencillo romper con la historia que tenemos (los que vinieron a hacer la américa, los que desde la época colonial aprovechaban a contrabandear… etc.) formaron una imagen muy fuerte que es la que nos representa. Pero también hay una enorme y silenciosa sociedad que que tiene otros valores y actúa en consecuencia. Si bien no son los que hacen ruido, se que están ahí y hacen lo suyo (ONGs, comunidades de ayuda, esforzadas y anónimas personas).
¿Entonces cómo salimos de “esta tendencia”? Decía Albert Eistein que si continuamos haciendo siempre lo mismo, no podemos esperar resultados diferentes. Creo que el principio del cambio está allí. Debiéramos hacer un gran esfuerzo por destacar las acciones de aquellos que tienen conciencia de los demás. ¡¡Es que NOS NECESITAMOS!!
Ese espíritu de sentirnos el centro de todo hace que muchos no crean que NOS NECESITAMOS. ¿Por dónde se empieza? El otro día me ocurrió algo en una empresa que, quizás, sea una pista para seguir. Ocurría en ese momento que en una reunión de gerentes todos discutían tratando de aportar una solución al problema. No se cómo, en un momento se me ocurrió parar abruptamente todo ese torrente de ideas y recurrir a la persona que era el especialista en el tema. ¡Estaba ahí pero no se le escuchaba!… Es que hemos perdido el respeto por la opinión del responsable (aquel que tiene la capacidad de dar respuesta)
Desde mi punto de vista, creo que debiéramos comenzar por respetar la opinión del que sabe, de recurrir al que sabe, al que se preparó para ello. Cada uno en lo suyo. Eso ayudará a conseguir una masa crítica para el cambio. Y esta se logra con la exigencia. Comencemos a exigir respuestas profesionales. De lo contrario generaremos mayor confusión y oportunidades para los mediocres. ¿Es esto lo que deseamos?
Categorías: Actualidad,Trabajo en Equipo
Tags: Liderazgo, responsabilidad, Trabajo en Equipo






A veces pequeños e impensados disparadores nos despiertan y nos ponen cara a cara con grandes verdades. Ese video es un ejemplo de ello. Muestra en parte como somos nosotros, los argentinos. Refleja: el hecho de “ver nuestro mundo (muy reducido)”, el “no vernos integrados colectivamente”, el “no darnos cuenta que compartimos un mismo país”. Un ejemplo cotidiano: no nos damos cuenta que si yo no tiro papeles en la vereda “el barrio en el que VIVO (mi barrio)” se va a ver mejor! Cada uno de nosotros tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Y así salen a la luz otros temas mas profundos con “sentirme parte (identificación, integración, identidad…)” del barrio, en el caso de éste ejemplo, el darme cuenta que lo que hago y dejo de hacer tiene sus consecuencias (generalmente pensamos “no pasa nada si hago tal cosa”…. RESPONSABILIDAD), el darnos cuenta que nos necesitamos, claro! Los logros no son individuales… Y así hay tantos temas interesantes que salen de un video!!!!
Muy bueno, gracias por compartirlo y por proponer un debate que nos enriquece a todos.
Coincido con Cintia. Por eso a veces me da un poco de gracia el término de “Responsabilidad social empresaria”. Ya que considero que está pensada sólo hacia afuera… pero casi nunca hacia adentro!!
Hablando estrictamente de una compañía, creo que falta alineación de todos hacia un mismo objetivo: “Que a la empresa le vaya bien”. Y si a la empresa le va bien, seguramente a cada empleado le vaya bien. Pero esto es dificil de ver. Gracias Francisco por abrir el debate.